Senor Trudeau. Primer Ministro de un país tan hermoso como Canadá.
En la antigüedad tantos crímenes de lesa humanidad se cometieron con tanta libertad, porque no muchos sabíamos lo que estaba sucediendo en otro lugar del mundo, pero en la actualidad, todo el mundo sabe lo que sucede en cualquier rincón del mundo., ya los criminales a gran escala no se pueden esconder, lo único que puede amenazar a los criminales y a los corruptos, es la vindicta pública, y es el juicio de la historia el que los condenara, y lo sufrirán algún día.
En mi primera carta dirigida a su persona le preguntaba sobre el crimen de imperialismo que se iba a cometer en Ecuador, Ud. no lo leyó, Ud. no se enteró, o, a Ud. sencillamente no le interesa, pero, el apoyo a un intento de crimen, por ignorancia, ahora se está convirtiendo en un crimen real en lo que refiere a la minería en Ecuador, y ya está sucediendo lo que ya le había anunciado, y ahora Ud. ya se está convirtiendo en un cómplice.
En todas partes del mundo, los imperios se dedicaron a robar los bienes de otros países sin importarles la sangre, el sufrimiento de los verdaderos dueños de esos territorios abusados por Uds. los imperialistas.
Y esto comienza como sencillo abuso a otros países, después sigue con la intervención tanto social como política, y por último para terminar con la intervención militar, y es lo que está sucediendo en Ecuador, porque, la fuerza militar de Ecuador, apoyada por la fuerza militar del consulado Canadiense en Ecuador, y ya hay muertos, heridos y ciudadanos presos por reclamar sus justos derechos.
Como se lo dije anteriormente, los únicos beneficiados en esta clase de explotación, son solamente un pequeño grupo de multimillonarios, que abundan tanto en Canadá como en Ecuador, para darle como ejemplo el mismo presidente Ecuatoriano Daniel Noboa, tiene compañías mineras en las zonas en conflicto y es uno de los grandes beneficiados.
Quiero dejarles aquí un video que muestra lo que está pasando en Ecuador y, crealo Ud. señor primer Ministro, creo que 9 de cada 10 ecuatorianos, pensaran que Ud. es un imperialista abusador como muchos otros, y así mismo muchos canadienses y muchos ciudadanos de otros países, y como le dije en mi primera carta, Señor Justin Trudeau, no permita que el juicio de la historia destruya la buena idea que tenemos de Ud.
No permita que un par de millonarios canadienses lo usen y lo destruyan.