HISTORIAS Y COSTUMBRES DE ECUADOR QUE AUN SE CONSERVAN HASTA LA ACTUALIDAD.

Esta vez quiero contarles algo característico en nuestra comida ecuatoriana, lo que es muy común especialmente en la costa del Ecuador y muy en especial en la ciudad de Guayaquil.

Les quiero hablar del  caldo de salchicha o caldo de manguera.

Existen muchos restaurantes que se especializan en hacer este caldo, y se dedican a solamente preparar esta comida.

Cuentan los guayaquileños, que se llama así, en honor a los bomberos de la ciudad de Guayaquil, los que en su día en que se les rendía honor, eran regalados por la ciudadanía con ganado, especialmente cerdos, y un grupo de mujeres guayaquileñas les brindaban el conocido caldo de salchicha lo que en honor a ellos cambió su nombre por caldo de manguera.

Aquí les dejo un reportaje de Diario El Universo que cuenta esta historia.

Historia con sabor: El caldo de salchicha

Según los expertos en cocina e historiadores como Jenny Estrada, el origen del plato se ha ido transmitiendo de forma oral en el transcurso de los años.

10 de octubre, 2018 – 10h42

En Guayaquil hay diversos rincones especialistas en este plato donde las tripas del cerdo se rellenan con verde, unas y con arroz, otras, todas mezcladas con la sangre del animal y con su menudencia. Foto: redaccion

Su ingrediente principal es la tripa del cerdo. Ya de entrada suena delicioso ¿no? y el éxito de su preparación radica en la sazón con la que se la condimenta. Estamos hablando del popular Caldo de Salchicha.

Pero ¿cuál es su gracia? Según los expertos en cocina e historiadores como Jenny Estrada, el origen del plato se ha ido transmitiendo de forma oral en el transcurso de los años.

“El cerdo es traído por los españoles con la conquista y su forma de procesarlo también”.

Según las crónicas de Modesto Chávez Franco, el origen del plato ya tiene que ver más con la figura del bombero de la segunda mitad del siglo XX, que era un personaje muy apreciado en la comunidad.

Básicamente porque Guayaquil se incendiaba a cada rato.

A los bomberos se les obsequiaba, entre otros artículos, cajas de licor, cerdos, vacas y con estos animales se hacía el denominado ‘llamao’ que era un asado.

Una derivación de este plato sería el también denominado caldo de manguera que lo preparaban los propios bomberos o lo recibían como obsequio de diversos barrios.

Según la tradición, los ‘mujeríos’ de una casa de aquella época se reunían especialmente en las fiestas de octubre para rendir honores al bombero, el 10 de octubre, que celebra su aniversario.

En Guayaquil hay diversos rincones especialistas en este plato donde las tripas del cerdo se rellenan con verde, unas y con arroz, otras, todas mezcladas con la sangre del animal y con su menudencia.

Los expertos en preparar este plato lavan las tripas el día anterior durante una hora con cloro.

El propósito es que no tenga mal olor.

También hay quienes las dejan reposar con agua hervida y hierbabuena “para darle más sabor”. 

O creo que los que lo han probado se les está haciendo agua la boca, y a los que no lo conocen ya querrán probarlo.

—Valente Delmar—

Publicado por Valente Delmar

Comentador social y político, y narrador de historias.

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