LA VERDADERA RAZÓN DE LA MASACRE DEL 15 DE NOVIEMBRE DE 1922 EN GUAYAQUIL-ECUADOR

La única razón, la misma que existe hoy en día , el ansia desmesurada de poder y enriquecimiento de la burguesia, apoyada por el gobierno corrupto de aquel entonces dirigido por José Luis Tamayo, los que dieron paso a la masacre de más de 1.000 trabajadores guayaquileños en el puerto de Guayaquil.
Y con esto sólo quiero que los ciudadanos ecuatorianos, o por lo menos como lo he dicho muchas veces los que se sienten ecuatorianos de corazón. Los ricos que pueden dejar de codiciar un poco para permitir a los pobres vivir un poquito mejor. Y los pobres, los que ahora tienen un poco más de voz, que la que tenían antes esos trabajadores que murieron en 1922, que se enteren de la realidad, que se instruyan para no ser abusados, que pongan su corazón y su cerebro en las decisiones que llevan a los gobiernos corruptos al poder, y decidamos por lo mejor, y no permitamos que otro gobierno corrupto como el actual, vuelva a hacer lo mismo que en 1922.
Esta clase de burguesía asesina, nunca ha dejado de existir, siempre a estado latente en nuestra vida republicana, actualmente es la que se cierne sobre nuestro país, y, siempre ha seguido cometiendo abusos y asesinatos en nombre de proteger sus espacios de poder, sus intereses económicos y su rancia aristocracia, por que mientras los pobres de Guayaquil comen un plato de lentejas en una casa con piso de tierra y paredes de caña, ellos viven en palacios y hacen grandes fiestas y bacanales en los clubes de millonarios.
No estoy en contra de la inteligencia de alguien para enriquecerse y el deseo de estar en una mejor posición económica, pero sí estoy en contra de que por esas razones se lo haga esto a costa de dolor, lágrimas y sangre de sus propios conciudadanos.
Vamonos haciendo los unos un poquito menos ambiciosos, y los otros un poquito más responsables de los destinos de nuestra patria, pongan siempre en su corazón que Ecuador es de todos.
publicado por la Agencia de Noticias Andes,
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Ecuador, que contaba en esos años con una población aproximada de 1,3 millones de habitantes, inició lo que se conoce como el auge cacaotero. Europa y EE.UU. eran los principales mercados del país.
Las ganancias obtenidas por los dueños de las haciendas superaban fácilmente el 300% en referencia al costo de producción, debido a que el cacao no permanecía en Guayaquil mucho tiempo y, por tanto, no requería el alquiler de bodegas. El precio final del quintal en el puerto era de entre 20 y 25 sucres.Según el sociólogo Oswaldo Albornoz Peralta, con 25 sucres se podía comprar en ese tiempo 50 pacas de fideo, 3 quintales de arroz, 6 quintales de papas o 3 quintales de harina.
La huelga
Guayaquil fue el centro y origen de todo el movimiento obrero ecuatoriano. Allí existían, como anota Oswaldo Albornoz Peralta, “fábricas de fideos y galletas, de sacos y calzado, de colas y aguardientes, de fósforos y cigarrillos, de escobas y de hielo. Hay también aserríos, piladoras, curtiembres, jabonerías y cervecerías”.
Influidas por la Revolución Rusa (1917), en Guayaquil surgieron las primeras organizaciones provinciales y, en años posteriores, se reunieron los primeros congresos nacionales. Las organizaciones obreras, fortalecidas en el primer período de su desarrollo por ideas anarcosindicalistas fueron desarrollándose, de a poco, en el conocimiento del marxismo-leninismo y en su aplicación dialéctica a las condiciones ecuatorianas. El 15 de noviembre de 1922 constituyó el punto de partida para que en el futuro se formen los partidos políticos de izquierda en Ecuador.
El movimiento que desembocó en el vil y masivo asesinato se inició con la huelga de los trabajadores ferroviarios de Durán, el 17 de Octubre de 1922, cuando recibieron el respaldo de las tres centrales existentes: la Federación de Trabajadores Regional Ecuatoriana (que cobijaba a 32 organizaciones), la Asociación Gremial del Astillero y la Confederación Obrera del Guayas. Sus reclamos no fueron escuchados y se vieron obligados a paralizar sus actividades desde el día 19 de ese mes. Con toda esa presión, el pliego petitorio fue aceptado y entró en vigencia el día 25.
Pese a ello la situación general de los obreros no mejoró. Nuevamente se tomaron las calles de Guayaquil las organizaciones el 13 de noviembre de 1922. La situación no se limitó únicamente al enfrentamiento entre empresas y obreros asalariados, sino que llegó a transformarse, además, en una lucha solidaria que incluía a los artesanos, obreros portuarios y subempleados, entre otros.
Todas estas organizaciones presentaban los mismos requerimientos en sus pliegos de peticiones: aumento de salarios, jornada laboral de ocho horas, libertad de organización, pago de jornadas extraordinarias e indemnización por despidos intempestivos, entre otras demandas que trataban de paliar en algo sus precarias condiciones de vida.
Un total de 53 organizaciones participaron en la huelga que dio lugar a la masacre perpetrada en las calles guayaquileñas, mientras la burguesía celebraba y ayudaba al Ejército desde sus balcones con sus propias armas.
http://www.andes.info.ec/es/reportajes/8830.html

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