MITOS Y LEYENDAS DE ECUADOR # 6 LEYENDAS DE RIOBAMBA

Como en todo Ecuador y en todo país en América latina de cada pueblo existe una leyenda, unas por que antes no había buenos medios de comunicación o medios para escribir y poder dejar sentada nuestra historia. Entonces está historia se transmitía de boca en boca y se pasaba de padres a hijos, y se deformaba tanto que ya se convertía en leyenda, además eran cosas inverosimiles que la gente moderna no cree que fué una realidad, si no la invensión virulenta de una mente enfermiza. Así que todo esto sólo queda para nosotros, para mantener nuestro folklore, creerla o no, está de parte nuestra, pero quizá, ¿quién sabe?.
Esta leyenda habla de como una mentira o un chisme como lo llamamos nosotros, llegó a crear una desgracia y de como un niño de muy corta edad pudo predecir una desgracia muy grande en Riobamba, o sólo predijo el castigo que iba a tener esta gente por el pecado cometido, y como digo : verdad, invención, actividad paranormal, ¿quién sabe?.

Leyendas del Antiguo Riobamba: Celos, Crimen y Profecía.
Al amanecer, Don Pedro despertó sobresaltado, aún le sonaban en el subconsciente el eco de las palabras que un amigo le había dicho el día anterior, Tu esposa anda en malos tratos con el franciscano. Abrió los ojos y vio todo negro, fue como si no los hubiese abierto porque unas nubes madrugadoras arruinaron el alba.
Miró al otro lado de la cama, su esposa estaba durmiendo, no podía ver su rostro pero lo conocía de memoria, la imaginó hermosa, sonriente, diciéndole que le amaba, y pensó: ¿será cierto lo que andan diciendo todos en el pueblo? Encendió un candil desvencijado y se dirigió a un anticuado armario de madera. En la penumbra, y junto al armatoste, estaba una vihuela que el insomne apenas advirtió. Con el mayor sigilo posible, se puso el pantalón negro apretado que utilizaba en los viajes, se calzó las botas de montar, se echó sobre los hombros la casaca de paño más abrigada que pudo encontrar en aquella maraña de ropa húmeda por el rocío.
Buscó el puñal de plata que había heredado de su padre. Mientras lo tuvo en sus manos, lo miró absorto por un momento. El metal brillaba con el reflejo de la luz del candil, lo envolvió con su pañuelo y lo guardó en el bolsillo interior de la casaca. Quería que su esposa no despertara, mejor no hablarle, mejor montarse en el caballo y desaparecer por el camino de Bodegas.
En eso, Pedrito se despertó rompiendo en llanto, doña Josefa se levantó a consolar al bebe que tenía apenas unos meses de nacido, entonces don Pedro no tuvo más remedio que despedirse con naturalidad, haciendo un gran esfuerzo para no parecer aturdido. Se puso el sombrero, caminó por el amplio corredor de la casa, se subió al caballo cenizo y se puso al frente de la caravana de cuatro criados que le acompañaron toda la vida. Al pasar por la iglesia del Señor del Buen Viaje en el barrio de Santo Cristo, los primeros rayos de luz espantaron las nubes madrugadoras. Era el miércoles primero de febrero de 1797.
Hace algunos meses, cuando doña Josefa apenas se hubo restablecido del parto de su último hijo, asistió a misa para agradecerle a la Virgen de las Nieves el milagro de la nueva vida. Después de la eucaristía, se confesó con el padre franciscano Hermenegelio Rodríguez. Fue un desahogo providencial, el sacerdote fue el único amigo que habría de tener en toda la vida. Lo admiraba por su elocuencia de político y fama de santo. Tuvo tanta empatía con el religioso, que la joven señora lo invitó a que visitara su hogar: para estudiar algunos pasajes controvertidos de la Biblia, asistiera a los recitales improvisados de vihuela y le acompañara en las prolongadas ausencias del esposo comerciante y pulpero.
Doña Josefa entendió que no debía contarle a su esposo acerca de las visitas de fray Hermenegelio, debido a sus legendarios ataques de celos, que se habían agudizado desde que acechaba por Riobamba un tal Goríbar que enamoraba por igual solteras, casadas, viudas, monjas o muertas. Sin embargo, la esposa de don Pedro, nunca se imaginó que esta amistad habría de causar una controversia memorable.
Al conocer acerca de las visitas de fray Hermenegelio a espaldas del comerciante, los desocupados de imaginación profusa divulgaron el chisme: entre el cura y la mujer del pulpero había algo. La noticia se propagó con la rapidez de un rayo y no tardó en llegar a oídos del esposo. Para la sorpresa de los chismosos, don Pedro no lo tomó mal, él conocía a su mujer:¿Josefa reuniéndose a sus espaldas con el cura? Ni siquiera podía imaginarlo.
Pasaron los días, el eco del chisme repetido mil veces comenzaba a sonar cierto, la polvareda que habían levantado los rumores pérfidos no dejaban respirar al comerciante, de modo que un día se sentó frente a su esposa, y mirándole directo a los ojos, le pidió que por favor le contase la verdad acerca del chisme. Ella contestó con evasivas. Fue entonces cuando urdió un plan para averiguar que había de cierto detrás de las habladurías de la gente.

Llegó el viernes, un inusual sol mordaz ahuyentó al áspero frío andino. Por el cerro de Cushca, bajaba con parsimonia Don Pedro montado en su caballo cenizo, traía puesto la misma casaca de hace dos días, una barba naciente ennegrecía su rostro, le daba el aspecto de náufrago. Mientras cabalgaba, palpó con insistencia el bolsillo interior de la casaca, quería asegurarse que el puñal seguía ahí, en ese sitio y no en otro.
A quienes lo vieron entrar al pueblo, cerca de las nueve y media, les llamó la atención su aspecto lamentable, pensaron que el comerciante había sido atracado por salteadores. Nadie sabía que estaba solo porque dio la orden perentoria de que la caravana siguiera a Bodegas sin él, sus criados conocían bien el camino y el negocio. Mientras tanto, el se escondió en un cerro y esperó dos días completos.
En esas largas horas de incertidumbre, su mente no podía imaginar otra cosa que no fuera a Josefa retozando en su propia cama con el cura. A veces trataba de pensar en algo más, hacer las cuentas del negocio, dormir un poco o cualquier otra cosa, pero de pronto su mente se iba por caminos pedregosos ¿De qué hablarán? ¿Por qué su mujer habrá ocultado los encuentros con el cura? No, no podía ser cierto, y si lo era, la mentira deliberada acerca de sus encuentros con el religioso, probaba, sin la menor duda, el adulterio de su mujer.
Aquella mañana nefasta, a pesar que tenía asuntos pastorales que atender luego de misa, fray Hermenegelio aceptó la invitación a los proverbiales desayunos de doña Josefa, que con frecuencia eran en el patio de la casa. Durante la sobremesa, la mujer manifestó con entusiasmo de artista principiante, que le gustaría que el cura escuchase unos acordes en verso interpretados con la vihuela.
Eran cerca de las diez de la mañana, doña Josefa vio que el franciscano se estaba cocinando dentro de la túnica marrón, de modo que le invitó a que entrara en la casa, mientras ella fue por Pedrito que acababa de despertar, y lo sentó en una impecable alfombra, el niño comenzó a jugar. La mujer mientras tanto, cerró las ventanas de cristal para espantar al calor inclemente, además por pudor de artista escrupuloso, para que los vecinos no escucharan el recital matutino de vihuela.
Cuando apenas había comenzado a rasguear el instrumento, se escuchó el golpe seco de la puerta al abrirse con violencia. En el umbral, apreció don Pedro Antonio Soria con la mirada atónita, estaba rojo de ira y maltratado por la intemperie. Sin decir una sola palabra buscó en el interior de su casaca, empuñó el arma vengadora. Fray Hermenegelio sollozó con fuerza ¡Hijo, esto no es lo parece! Fueron sus últimas palabras. El comerciante arremetió contra el cura hiriéndole de muerte. La rabia de los celos le alcanzó para hundir el puñal en el pecho de su esposa.
Luego de asesinarlos, Don Pedro se derrumbó sobre la alfombra mirando la escena. Estaba como hipnotizado por los cadáveres frescos que estaban yertos sobre la alfombra. Una criada, que había escuchado el retumbar de la puerta, se acercó con celeridad. Apenas vio los cadáveres exánimes y al pulpero impávido sentado junto a ellos, echó un grito que devolvió al asesino a la realidad. El bebé Pedrito se asustó y rompió en llanto. Solo hasta entonces don Pedro se dio cuenta de que su hijo había presenciado el crimen.
La noticia se divulgó en cuestión de minutos. A la casa del pulpero llegaron las autoridades competentes para las diligencias de rigor, acompañados por una turba de chismosos, curiosos y devotos que se persignaban mirando al cielo.
Había pasado una hora, la cadencia viciosa de los murmullos sonaban como zumbidos de abeja desquiciada. Los ventanales fueron abiertos y el calor ingresó sin ser invitado. En ese instante, el corredor se fue silenciando de a poco, hasta que, en un momento dado, en la casa entera no se escuchaba ni un susurro. Todos parecían hipnotizados por los cuerpos teñidos de rojo.
Era tal la conmoción, que nadie se había hecho cargo del bebé Pedrito, que estaba sentado junto a su madre ensangrentada. Ante el asombro de todos, el niño empezó a dibujar líneas y hasta figuras geométricas utilizando como tinta la sangre de las víctimas. Luego se durmió teñido de bermellón, los parpados cerrados le titilaron como luceros de carne viva. Parecía atrapado en una gran biblioteca hexagonal cuya puerta de entrada y salida conducía a otra biblioteca exagonal.
El bebé estaba paralizado por un trance. Ni en la casa, ni en el patio se escuchaba un solo susurro, hasta las aves y el viento se callaron. De pronto, el niño los enmudeció aún más de asombro, se paró sobre sus inútiles pies de bebé y dijo: Mañana se encargará el río Sicalpa de lavar la sangre de estas dos víctimas inocentes, cuando el Cushca se derrumbe sobre la ciudad.
El siguiente día, sábado 4 de febrero de 1797, alrededor de las siete de la mañana, un terremoto de proporciones apocalípticas destruyó a Riobamba. Los sobrevivientes de la tragedia habrían de recordar con horror la profecía del niño clarividente, cuando comprobaron que el cauce del río Grande fue desviado por la caída del cerro Cushca. Su corriente, sombría desde entonces, fluye por la tierra que sepultó al barrio la Merced, justo por el lugar en el que estaba la casa de don Pedro Antonio Soria.
Publicado 9th December 2010 por cOrTEo
tomado de: tradicionoralchimborazo.blogspot.com

MITOS Y LEYENDAS DE ECUADOR # 6 LEYENDAS DE SANTO DOMINGO

Como ya les he dicho antes, la literatura e historia de nuestro país está llena de leyendas y mitos que son parte del folklore ecuatoriano y que cuando eramos niños, nuestros mayores usaban para atemorizarnos y de esta manera lograr un buen comportamiento de nuestra parte, sólo son leyendas, pero ¿quién sabe? , la verdad es que no hay pruebas fehacientes de que estas fueran realidad, los que si creemos en que existe siempre algo sobrenatural, así lo creemos y ha vivido en nuestra memoria desde que tenemos uso de razón. Como no soy un historiador y no hay realmente evidencia de estas historias, me remito a otras personas que como Yo, tenemos un poco de creencia en lo misterioso y lo sobrenatural y aquí les dejo un par de estas leyendas, esta vez de la localidad de Santo Domingo de los Tsachilas en mi país Ecuador, espero que por lo menos se entretengan.

LEYENDA DE LA VIUDA DE SANTO DOMING0
Cuenta la leyenda que se encontró una mujer de aspecto desconocido con una capa negra en las calles de Santo Domingo asustando a la gente. Una señora se acercó a esta viuda que muy humildemente caminaba por las calles, pero entonces, al querer preguntar la hora, ella se llevó la sorpresa de su vida, quedó completamente plasmada con lo que vieron sus ojos. Aquella humilde señora que era viuda y vestía de negro, no tenía ningún rostro de frente porque era nada menos que un esqueleto.
Salió corriendo a los gritos esta mujer que ya no importaba la hora, solamente quería llegar a su casa y no morir antes de poder hacerlo a causa de la parca que es quien pensó que había encontrado. Luego de un tiempo prudencial, un hombre corrió con el mismo destino al querer recorrer las callejuelas de Santo Domingo, debido a estas apariciones que cada vez fueron más es que la llamaron como la Viuda de Santo Domingo.
En Santo Domingo Nadie podía salir de su casa luego de las 7 de la tarde para no cruzarse con la viuda y las casas cerraban muy fuerte sus puertas para que no entre tampoco. Un grupo valiente de jóvenes salieron de cacería para quitarla del pueblo de una vez, pero ella jamás apareció, tampoco lo volvió a hacer nunca más y son muchas las versiones que se cuenta por todo esto, ya que hasta se dice que desapareció dentro del panteón y que por eso no puede volver a las calles.
tomado de: https://leyendascortas.com

EL TSÁCHILA QUE SE CONVIRTIO EN SOL
Cuentan los antiguos en Tásichla, Santo Domingo, que hace muchos, muchos, muchos años, los abuelos de los abuelos podían conversar con los pájaros, en el Cielo donde vivia un enorme tigre de enorme boca, de ojos como los rayos, con garras poderosas y un pelaje muy resplandeciente, pero vivía en la Obscuridad. Un día, el Tigre de la Obscuridad andaba furioso y hambriento y de un solo bocado se comió el Sol y en la Tierra cayeron las tinieblas
Los Tsáchilas (Santo Domingo) vivieron así, en esa larga noche. Se tropezaban unos con otros y se la pasaban todos golpeados y adoloridos, así que decidieron encerrarse en sus hogares y no salir. No podían hacer nada que incluso la comida se escaseaba. Más de una ocasión se escuchaban gritos desesperados de los que eran atacados por las fieras de la selva.
La luna se hallaba confundida por la desaparición del sol, tampoco salía y eso era más grave porque ya no se podia enamorar con su luz nocturna. Los pájaros morían y los ríos empezaron a secarse porque confundida la lluvia sin la guía de los astros celestes, tampoco caía.
Angustiados los Tsáchilas decidieron hacer su propia luz e intentaron hacer fogatas con ramas y alumbrarse con su fuego, pero fue inutil. Pero ellos, los más débiles morían rapido. Mientras el Tigre de la Oscuridad con sus fauces abiertas se acercaba cada vez más a los atemorizados Tsáchilas para devorarlos uno a uno.
Sus pasos se escuchaban muy cerca de sus casas. Viendo el desastre inminente a los sabios ancianos se les ocurrió crear su propio sol. Los Chamanes (brujos) se reunieron y pensaron en convertir a un joven Tsáchila en el poderoso astro.
Así pasaron tres días tristes y sombríos. Al cuarto día su sorpresa fue total, apenas si podían abrir los ojos, una luz incandescente los quemaba y era casi imposible de resistir verlo. Ahí estaba el sol de nuevo, reinando en lo más alto, alcanzando con sus rayos a todos los Tsáchilas. Con todo su esplendor, ahí estaba de nuevo, pero no lograban soportarlo.
Recordaron los ancianos, que el joven tsachila tenía dos ojos y que seguramente estaba alumbrando con los dos. Por lo que sería necesario que alumbrara sólo con uno. Así que lanzando una gran piedra hacia el cielo y lograron su objetivo, pudieron por fin volver a disfrutar de las bondades del rey sol que ahora anda con un solo ojo.
tomado de: http://leyendasdeecuador.blogspot.com

MITOS Y LEYENDAS DE ECUADOR # 5

APARECIDOS, ESPANTOS, INEXPICABLES Y BABOSADAS
Cuando eramos pequeños, nuestra vida corría entre las enseñanzas de la escuela, las reprimendas de nuestros padres y los cuentos de nuestros abuelos y mayores, como tratando de amedrentarnos para que nos portaramos bien.
Muchos de esos cuentos nos asustaban por que realmente aunque nunca lo habíamos comprobado, eran tan tenebrosas para nosotros en nuestra infancia, y en muchos casos nos dejaron profundas huellas.
Voy a contarles algunos casos, que como digo no hay pruebas, más que la historia pasada de boca en boca y que en muchos casos se hizo famosa, por la cantidad de veces que fué repetida.
Los aparecidos eran algo muy común en la época colonial, debido a la falta de conocimientos o a la ignorancia de nuestra gente. Eran muy común porque eran creaciones de nuestra propia mente influenciada por nuestros mayores al decirnos: “no hagas esto por que te va a llevar el muerto, o te va a cargar el diablo” , y por otro lado la influencia de la iglesia en la que resaltaban siempre la lucha de Dios en contra de el diablo. y era muy común oir “si no obedeces la ley de Dios, arderás en el infierno eterno “.
Todo esto acrecentaba ese morbo que nos hacía decidir por creer en que todas esas cosas eran verdad.
Y así tenemos muchos cuentos como la “Dama tapada” , “la viuda del tamarindo” , “la bruja del Mate” , “Don Emilio Estrada”, “los fantasmas del Bin-Ban_Bun”. , etc. etc. Y muchos de nosotros creiamos de que esto era verdad. y Hay muchos que aún lo creen, especialmente en nuestros campos y nuestros barrios pobres.
Los espantos eran algo como los aparecidos, con la diferencia que los aparecidos eran visiones solamente, pero los espantos tenían como efecto aterrorizar a quien los viera, como diriamos un espiritu chocarrero o un poltergeist.
Lo inexplicable, susesos que acontecieron en algún momento, pero así como los otros, estos se han tratado de documentar, pero no ha habido prueba fehasiente de que hayan existido realmente.
POSOR-JA
La parroquia Posorja lleva su nombre en honor a una niña que llegó sola a este lugar en una pequeña embarcación, a la cual los nativos la llamaron Posor-Já, que significa Espuma de Mar, considerándola una princesa. Tuvo el don de de la adivinación; a Huayna-Capac y Atahualpa les predijo los trágicos desenlaces de sus reinados.
Terminando su misión se dirigió al mar perdiéndose entre las olas.
TOMADO DE ECUADOR A COLORES
EL NIñO DE LA MANO NEGRA
Toribio de Castro Grijuela, nació en una familia acomodada, fue enorme la pena de sus padres al ver que al nacer no tenía la mano derecha. Sus padres eran muy devotos a la Virgen del Soto y por su intermedio pidieron un milagro a Dios.
El niño crecía y daba mucha ayuda a los pobres y mendigos. Un día se le presentó una anciana con un niño, pidiéndole algo de comer, Toribio con gran alegría los atendió y la anciana le ofreció un regalo a cambio, al día siguiente Toribio despertó dando gritos de emoción, enseñó a sus padres que tenía ya la mano derecha, pero de color negro.
Cuenta la leyenda que Toribio, en 1587, en la isla Puná, se enfrentó a Cavendish y sus piratas y logró derrotarlos. Se dice que cuando su cuerpo fue exhumado algunos años después de su muerte, su mano negra no se había descompuesto.
TOMADO DE ECUADOR A COLORES
NARCISA DE JESÚS MARTILLO Y MORAN
En su cadáver se advirtieron durante largo tiempo signos de flexibilidad y fragancia, y ante él se obraron múltiples gracias. Lima la aclamó como santa, y lo mismo hicieron las gentes de Guayaquil y Nobol. Las hermanas del Patrocino guardaron memoria de sus virtudes y custodiaron con suma veneración el sepulcro, hasta que su cuerpo, prácticamente incorrupto, se trasladó a Guayaquil en 1955.
El proceso diocesano de canonización fue entregado en la Congregación para las Causas de los Santos en 1964. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 25 de octubre de 1992. El 22 de agosto de 1998 dedicaron un santuario en su honor en Nobol, donde se venera en la actualidad el sepulcro, con su cuerpo incorrupto. La devoción a la «Niña Narcisa» denota la espontánea identificación del pueblo sencillo con esta mujer de la costa ecuatoriana. El ejemplo de su vida pura y piadosa, trabajadora y apostólica, transmite un mensaje muy actual.
http://www.vatican.va/news_

Y así entre cosas completamente increibles y cosas que son sólo invento de mentes fantasiosas o calenturientas, podemos ver tambien cosas y casos de aparecidos o fantasmas que nunca fueron realidad y que fueron sólo coincidencias , casos aciagos o sencillamente mala suerte del que los sufrió.
El caso del Capitán Rodríguez.
En la época colonial alla por los años 1800 y tantos, había un aguerrido soldado de la guardia española, el que se jactaba siempre de ser muy valiente, y de no tenerle miedo a nada de esta vida o de la otra.
Una noche de copas con sus compañeros del ejército, mientras libaban, se desafiaban unos a otros de ser cada cual el más valiente, así que decidieron hacer una apuesta para ver cual era el más valeroso de todos, decidieron que irian al cerro del cementerio a las doce de la noche y como muestra tenían que dejar la espada clavada en la tierra en la parte más alta del cerro, en medio de las tumbas. Todos como no eran tan valientes de verdad desistieron de la idea, pero como el capitán Rodríguez se consideraba el mejor de todos, decidió mostrar su valor cumpliendo con lo acordado.
Pasaron las horas y el Capitán no regresaba, nadie tuvo el valor de ir a buscarlo y esperaron la luz del día para ir en su busca, encontraron al Capitán Rodríguez muerto y con una mueca de terror en su cara, había muerto de miedo, la explicación, llegó a la parte más alta del cerro y clavó su espada pero al hacerlo no se dió cuenta que clavó su capa al mismo tiempo, y el sólo sintió que alguien lo jalaba, pueden Uds. imaginarse el resto.
La carreta de la muerte
Esto no hace mucho tiempo, allí por el año 1980 en la ciudad de Guayaquil , alrededor del barrio del Cristo del Consuelo se corrió la noticia entre los moradores de que la hora del juicio final para algunos había llegado y que después de las doce de la noche había comenzado a oirse, y supuestamente alguno que otro había visto una tenebrosa carreta tirada por un gigante corcel y guiada por un aterrador personaje cubierto por una manta blanca, hacía su recorrido todas las noches supuestamente buscando almas para llevar al infierno, no faltó alguno que huyó despavorido y otro que víctima del terror tuvo que ser internado en un hospital. Varios amigos se decidieron a documentar la famosa carreta de la muerte, y se reunieron una noche para esperar al extraño personaje, y lo que descubrieron les causó fué mucha risa. Era un hombre del campo quien vendía platanos en una tienda en el barrio del Cristo del Consuelo y salía en la madrugada en una carreta tirada por un mular, se cubría del frío con una sábana blanca y lo más escalofriante era que las cadenas del herraje del mular en el silencio de la noche producían el tétrico sonido.

CUENTOS Y LEYENDAS DE NUESTRA ÉPOCA COLONIAL 2 LOS NAHUALES

Vienen desde la época colonial muchos cuentos y leyendas en toda latino América, realmente no hay pruebas fehacientes e que fueron en algún momento realidad, todo esto fué engrandecido con la ayuda de la iglesia católica en su desesperación de ganar adeptos, amedrentaba y asustaba a los habitantes de ese tiempo con ideas de brujas, duendes y nahuales, los mismos que eran creación del demonio y que la iglesia católica tenía que luchar contra ellos para mantener a sus feligreses a salvo de la influencia de los malos espíritus y del diablo.
Era la creencia nuestra de que las brujas eran mujeres dedicadas a las artes ocultas, para lograr poderío y dominio sobre otras personas.
Se decía que las brujas se entregaban al demonio en cuerpo y alma, cuando se apareaban con un demonio, el resultado de esa demoniaca relación era un Nahual, ser al que se le atribuía el poder de transformar su apariencia física, en otros ser o en un animal, lo que se daba en noches de luna llena.
Hay la creencia de que estas fiestas o “Aquelarres” se llevaban a cabo dos veces por año : el 20 o el 21 de junio y el 21 o el 22 de diciembre de cada año. En esas noches se reunían las brujas y hacían una gran fiesta y eran visitadas por los demonios y se entregaban a las más abominables relaciones carnales.
Estas reuniones no eran solamente en América colonial hay otras ideas , Se creía que las brujas celebraban reuniones nocturnas en las que adoraban al Demonio. Estas reuniones recibieron muchos nombres, aunque predominan dos: sabbat y aquelarre. La primera de estas denominaciones, Sabbat ,es casi con seguridad, una referencia antisemita, cuya razón de ser es la analogía entre los ritos y crímenes atribuidos a las brujas y los que, según voces populares, eran cometidos por los judíos en Europa.
Y así existen historias de brujas y nahuales alrdedor del mundo especialmente en la epoca colonial. Pero en nuestro país se hicieron muy famosas y cada historia más pinturezca que otra, se decía que las brujas se apareaban con los demonios, pero que los nahuales, generalmente hombres de una belleza especial, enamoraban a las jovencitas, las mismas que se daban cuenta muy tarde de que en realidad el galán era un Nahual.

 

MITOS Y LEYENDAS DEL ECUADOR # 4 EL DIABLO DE TANDAPI

El poder brutal, llamado también La cara del diablo, es una escultura, muy conocida en Ecuador, labrada en roca pura y cubierta con cemento, en la ladera de una montaña junto a una carretera. Representa a Satanás y está ubicada en la vía Alóag – Santo Domingo a 5 km del poblado de Tandapi, por lo que también suele ser denominada El diablo de Tandapi. Es especialmente notoria por su tamaño y conocida ya que por aquí circula el itinerario terrestre Quito-Guayaquil y viceversa.
Es un motivo de curiosidad de quienes circulan por el lugar, pese a que está descuidado. La figura, que está a 30 metros del suelo, tiene 20 metros de alto y sobresale en la punta de una loma que da hacia la curva de la vía. El rostro tiene dos cuernos que se elevan sobre la frente; la nariz puntiaguda, la boca, semiabierta, deja al descubierto dos colmillos. En la base está escrita la frase, en mayúsculas, “El poder brutal”
Fue esculpida entre 1985 y 1987, por César Octaviano Cristóbal Buenaño Núñez, tractorista empleado del Ministerio de Obras Públicas. Este nació en Ambato y vivió en Santo Domingo de los Colorados, murió en 2001 a causa de leucemia.2 Apenas culminó la educación primaria y carecía de formación artística profesional, sin embargo se autoeducó toda su vida y con gran habilidad reunió varios millones de sucres (en ese tiempo la moneda de curso) y durante más de un año en su tiempo libre esculpió en la roca de la montaña “El poder brutal”. Hasta antes de esta escultura sólo su familia y amigos más cercanos conocían de sus habilidades plásticas.
El Ministerio de Obras Públicas le encargó que derrocase una montaña, en una curva pronunciada, en el km. 50 de la vía Alóag – Santo Domingo. La peña impedía la visibilidad a los conductores y causaba accidentes. Buenaño comenzó su trabajo con un tractor Payloader, en esa excavación se encontró con una roca gigante, aunque dúctil para la escultura, y se decidió a esculpirla.
Primero esbozó la escultura. Adicional al diseño, el escultor elaboró sus propias herramientas, como cinceles, combos, martillos, también un sistema de poleas para deslizarse mientras esculpía la roca. Bueñano derrocaba la montaña con su tractor entre las 06:00 y las 15:00 del día. A partir de esta hora empezaba a labrar la roca hasta las 21:00. Con su tractor se abrió paso en la montaña con mucho cuidado con el propósito de que su enorme escultura no se exhibiese antes de estar terminada. Cuando la escultura estuvo casi terminada, el Ministerio exigía a Buenaño que culminase el derrocamiento de la montaña. Con una carga de dinamita la escultura apareció de un día para otro, junto con una serie de leyendas y fantasías.
Comentaba durante la construcción a sus amigos que “al esculpir la figura que representaba al demonio, él dejaría en paz a los conductores” haciendo referencia a los accidentes que se dan por la curvas pronunciadas del carretero de la zona y por los abismos circundantes, también decía que “si la Virgen y los santos tienen sus esculturas, por qué no puede el diablo tener la suya” haciendo referencia a un pequeño santuario católico ubicado a 10 km de distancia.
Algunas veces circulan relatos en torno a las motivaciones del escultor o su significado, relacionados a su supuesta inspiración satánica, aunque son historias más apegadas al rumor y la leyenda que a un relato verificable.
Octaviano Buenaño tenía la motivación de dejar un mensaje de sabiduría a la humanidad a través de la escultura. El poder brutal no sólo representa al diablo por sus rastros físicos, su mayor significado es el poder brutal de nuestro interior, el poder de decisión que poseemos los hombres y que nadie puede obligar a otros a hacer cosas que no se desean. Físicamente representa al hombre razonable y al hombre inconsciente, la escultura está basada en rastros físicos de hombre y animal, animal porque somos inconscientes (colmillos, orejas) y razonable por que el hombre es pensante (ojos, nariz). Cabe recalcar que el escultor fue muy religioso
.wikipedia.org/wiki/El_poder_brutal

 

 

MITOS Y LEYENDAS DE ECUADOR 3

Esta vez nos vamos a Ibarra
Ibarra , llamada hasta la independencia Villa Real y Muy Leal de San Miguel de Ibarra, es una ciudad ubicada en la Región Sierra Norte del Ecuador. Es la capital de la provincia de Imbabura y la I Región Norte, conformada por las provincias de Imbabura, Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos.
La ciudad es el centro de desarrollo económico, educativo y científico de la zona. Es el principal núcleo vial del norte del Ecuador, pues sus conexiones giran y desvían hacia los cuatro principales ejes, comunicando por el sur hacia Quito, por el oeste hacia la costa pacífica ecuatoriana, por el norte hacia la frontera con Colombia y por el oeste hacia la Región Oriental-Amazonía.
Fue fundada por el español Cristóbal de Troya, el 28 de septiembre de 1606, por orden de Miguel de Ibarra y Mallea. Además de los asentamientos de españoles, la ciudad acogió a griegos, portugueses y demás europeos en la villa.

 

Aquí les dejo con una leyenda muy característica en esta parte del Ecuador.
BRUJAS SOBRE IBARRA
Más arriba, aún, el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles, donde destacaba el añoso Ceibo, plantado tras el terremoto del siglo XIX y que –según decían- sus ramas habían caminado una cuadra entera. La noche caía plácida sobre la enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban, pero que no podían ser reflejadas en las piedras. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles?
Todas noticias importantísimas que –de no ser por las voladoras- hubieran llegado desgastadas. Pero, a diferencia de lo que se cree de las brujas, que van en escoba, llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda, las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. Algunos las tenían localizadas. Por eso cuando pasaban por encima de las casas, existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo.
Otros, en cambio, preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Y eso, al parecer, le sucedió a Rafael Miranda, un conocido galeno de Ibarra, de inicios de siglo. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. Sus familiares estaban desesperados. El tiempo pasó. Una tarde, un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. Creyó reconocerlo.
Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. Otra historia, en cambio, sirvió para que Juan José Mejía, el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura, justificara una parranda de tres días. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: “Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama, convertido en gallo y recién me escapo de las brujas”. Claro que estuvo en Mira y, acaso, le brindaron –como a muchos- el famoso tardón, que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos, en un remolino de carcajadas.
Por eso los políticos de turno o las autoridades, que siempre ofrecen solucionar todos los problemas, se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera, con un olor imperceptible a aguardiente, que es uno de los ingredientes del tardón, elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: “De villa en villa y de viga en viga, sin Dios ni Santa María” y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo.
Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno… -Tienes que repetir esta fórmula, le dijo la encantadora. Tras decir “de villa en villa, de viga en viga, sin Dios ni Santa María”, extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. Nuestro personaje se emocionó, pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: “de villa en villa, de viga en viga, con Dios y Santa María”.
Dicho esto, desplomóse cuan largo era en el patio de la casa, en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco, con cintas y encajes. Aunque pidió discreción, al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. Obviamente, no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. Es posible. Mas, nunca se han caracterizado –como lo eran acusadas en la Inquisición Española- de artilugios malévolos.
Su único delito, podría decirse, es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas, en medio de un prado. Con suerte, si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo, del parque Pedro Moncayo, que ha empezado a brotar sus hojas.
Publicado por LUJUFHER

MITOS Y LEYENDAS DEL ECUADOR 2

Ahora nos vamos hacia otra parte de nuestro ecuador, Cariamanga.

La ciudad de Cariamanga es una ciudad fronteriza, ubicada en el cantón Calvas al sur del Ecuador dentro de la provincia de Loja, cuenta con diversos atractivos turísticos: paisajes de singular belleza, reservas ecológicas, eventos religiosos, costumbres y tradiciones únicas, clima variado, una geografía de montañas, valles y ríos, una historia de progreso, gente amable trabajadora y hospitalaria, Cariamanga es grande por su historia, geografía, turismo, arte, tradiciones, fotografías, símbolos cantonales, coplas, música , y sobre todo sus cuentos y leyendas, aquí les dejo un par de ellas.

El Muerto.
Hace mucho tiempo existió en la Ciudad de Cariamanga un hombre adinerado (millonario), el cual era un hombre demasiado orgulloso, déspota y nada caritativo al cual las personas de la ciudad no le apreciaban mucho y se sentían sometidas a él.
Terminada ya su vida, y dado a que en aquella época no existían funerarias estaban las personas en la velación del cadáver; durante el transcurso del día todo sucedió de forma normal pero llegada la noche exactamente las 12 empezó a correr una brisa muy fría y el ambiente se torno muy pesado los perros comenzaron a aullar las gallinas se asustaban, y la mula que pertenecía al finado comenzó a relinchar y a asustarse. Los acompañantes comenzaron a sentir miedo por lo que empezaron a rezar el Rosario, luego un viento muy fuerte apago todas la velas quedando en completa oscuridad, cuando lograron encender algo de luz se dieron cuenta de que el ataúd donde se encontraba el cadáver estaba abierto y sin el cuerpo del difunto, por lo que todos se asustaron. Ocurrido esto luego de un momento se dieron cuenta de que la mula tampoco estaba.
Para no enterrar el ataúd vacío los familiares colocaron unos troncos de plátano, mientras que el pueblo comentaba el hecho y decían que este hombre fue llevado por el diablo en cuerpo y alma.

El Carro del Diablo.
Cuentan los antiguos que hace muchos años atrás aquí en la ciudad de Cariamanga, existía el carro que llevaba las almas, o también llamado “Carro del Diablo”, el cual, valga la redundancia, llevaba el alma de muchas personas entre ellas algunos de los ricos de aquella época que tenían un supuesto pacto con el demonio, y que gracias a esto lograban incrementar su fortunas. Cabe recalcar que estas personas aún vivían pero ya sus almas eran presas del demonio.
Esta historia se da lugar cuando un hombre de mediana edad, iba con su caballo viajando a la ciudad de Amaluza; de repente observa a lo lejos luces como de carro que se acercaban, en lo que él se detiene a observar con absoluta sorpresa y temor ya que en esa época no existía carretera sino únicamente un camino, y para mayor temor del hombre el carro se acerco inmediatamente donde él estaba a lo que pudo apreciar que el carro estaba cubierto todo de llamas y que al correr se escuchaba el sonido del oxido de las los fierros, y en la parte interna se encontraban las “personas” las cuales se podía notar que disfrutaban de una gran fiesta, el hombre completamente asustado empieza a rezar a Dios, para que lo ayudase a lo que el carro se alejo quedando únicamente el aullido de los perros.
A su regreso el Hombre hizo público el hecho ocurrido y por lo que se dijo que en ese carro iban únicamente él almas de aquellos hombres que vivían en Cariamanga y que eran personas que tenías sus almas vendidas al demonio.
Fuente: Leyendas de Cariamanga.

MITOS Y LEYENDAS DE ECUADOR 1

Quiero parar un poco de pensar en política y liberar mi mente de las maldades que hace mucha gente en el mundo en la actualidad y voy a recordar algunas de las historias o leyendas que existían en nuestro pueblo, espero que esto nos pueda librar un poco de ese marasmo mental y espiritual que el mundo actual nos ocasiona.
Me voy otra vez en un vuelo imaginario hacia mi país Ecuador, muchos años atrás, cuando era casi cotidiano escuchar historias y leyendas de nuestros pueblos, esta vez me voy a nuestra capital Quito, allá por el año de 1910……

Publicado por LUJUFHER en 12:39 Viernes, 13 de agosto de 2010
EL SANTO DESCALZO
En el Año 1910, los vecinos de San Roque se sorprendían de ver caminando por sus calles a un caballero alto, distinguido de ojos azules y barba rubia que solía vestir humildemente y caminar descalzo. Durante muchos años ocupó una tiendita oscura y húmeda que quedaba en la calle Rocafuerte, frente a la iglesia del barrio.
En aquel cuarto tan austero, este singular personaje montó una zapatería con una mesa y unas pocas hormas, planchas de machacar, suelas y otros artículos necesarios para ejercer el oficio de zapatero remendón. Dos muchachitos sanroqueños ayudaban al extraño zapatero y además de aprender el oficio, ganaban un peso diario más comida, una remuneración que era casi una fortuna para aquella época en que se compraba un huevo por un calé y una gallina ponedora por seis reales.
Toda bondad y gentileza era el “zapatero descalzo” como lo empezó a llamar la barriada. Cobraba muy barato y cuando el cliente era pobre, no le cobraba nada. Fue por eso que la gente le comenzó a conocer después como “El Santo Descalzo”.
Los vecinos de Quito veían con ojos incrédulos como todos los domingos el zapatero dejaba su taller a las ocho de la mañana vestido con chaqueta, chaleco de fantasía, camisa con botones de perlas, gemelos de oro en los puños y un bastón con empuñadura de marfil y plata. Pero tanta elegancia contrastaba con sus pies siempre descalzos.
Parecía que llegaba al éxtasis. Oía la santa misa con gran devoción y en muchas ocasiones lo vieron llorar.
Llegado a su taller se encerraba y el lunes, como todos los días, abría su taller a las seis de la mañana, caminaba a la tienda realizaba las compras de la semana. Comía humildemente, pero a sus operarios siempre les brindó pastas, dulces y finas conservas.
Con los pies desnudos bajaba por la Rocafuerte hasta llegar al Arco de la Reina, en el hospital San Juan de Dios, luego tomaba la García Moreno o calle de las Siete Cruces para llegar a la iglesia del Carmen Alto en donde entraba luego de rezar un Ave María y un Padre Nuestro. Después, se dirigía a la iglesia de la Compañía para asistir a la misa de nueve. Allí tomaba su reclinatorio forrado de terciopelo rojo y escuchaba todo el servicio religioso de rodillas.
Más allá de la Leyenda
Con el tiempo se desveló el misterio del “Santo Descalzo”. Incluso se descubrió su verdadero nombre, se trataba nada menos que de Miguel Araque Dávalos, hijo de una de las familias aristocráticas y de dinero de la ciudad de Riobamba. Muchas suposiciones trataban de explicar porqué una persona de tan alta alcurnia se comportaba de forma tan humilde con toda la gente y aún más con los pobres
La razón hay que buscarla en los misterios del amor. Don Miguel se había enamorado de una mujer de mala reputación y poco decente y aunque trató de olvidarla, no pudo. Para tratar de apagar las brasas de la pasión, decidió abandonar su Riobamba natal para venir a Quito donde trató de enamorarse de otra mujeres aunque nunca lo logró.
Un día leyó sobre el milagro de La Dolorosa del colegio San Gabriel sucedido un 20 de abril de 1906 y desde ahí se encomendó a la Madre Dios y a cambio de que le hiciera olvidar a la mujer que le robó el corazón, Miguel se comprometió a caminar descalzo durante un año y trabajar durante ese mismo tiempo como un humilde zapatero.
A la final, logró conseguir a la mujer pero porque esta se fue con un gringo que había venido a trabajar en el ferrocarril. Miguel ya no sufrió más y dicen que se curó por obra de la Dolorosa y así ha vivido en el recuerdo de los quiteños como el “Santo Descalzo”.
Publicado por LUJUFHER

CULTURA Y LEYENDAS DE NUESTRA ÉPOCA COLONIAL

Estoy cansado de la mala política que ultimamente se ha convertido en una plaga, casi imposible de erradicar, y haciendo un parentesis me estoy recordando de mi país el Ecuador que teníamos cuando eramos niños.
Existían muchas leyendas en nuestras ciudades , crecimos rodeados de ellas, era las que nuestros padres usaban para asustarnos cuando nos portabamos mal, y realmente trabajaba, por que el temor hacía que nos portasemos bien, y así pululaban en ese entonces muchas leyendas, como la de los gnomos, los nahuales, la viuda del tamarindo, la viuda del mate, la dama tapada, el chiquito Luis, Yoyo Tintín Valentín, la María Angulo, el burro del panadero, la carreta de la muerte, el machetero del jockay, y muchos otros. Hoy voy a contarles la leyenda del duende enamorado o el duende del sombrerón.
EL DUENDE DEL SOMBRERÓN
Dice la leyenda que se aparecía como un hombre muy guapo y muy bien vestido y que su dentadura así como sus efectos personales todos eran de oro, se acercaba a los balcones de las casas, y enamoraba a las muchachas, a las que impresionadas con su belleza y elegancia así como su apariencia de hombre muy rico, dicen que usaba un lenguaje muy florido y era muy versado en poesía, su labia era tan peculiar que no había muchacha que se le resistiese, lo malo era que después de la primera visita generalmente las muchachas desaparecían y no se las volvía a ver más, con estos susesos se creó una frase que decía ”
Los balcones de las casas,
son estancias peligrosas
para los padres que tienen hijas hermosas.”
Nunca se supo de que se encontrara alguna muerta, o algo así, sencillamente no se las volvía a ver.
Se cuenta de una muchacha que no se dejó subyugar por la belleza de el galán o por su riqueza, y cuando fué despreciado, se fué corriendo y sólo se vió en medio de una gran humarada a un ser pequeñito con un gran sombrero, que se alejaba con una sonora carcajada macabra, y así nació otra frase:
“Si tienes frondoso pelo negro,
no te acerques al balcón,
por que después de las 9 de la noche
viene el duende sombrerón”.

UN POCO DE LA HISTORIA MíTICA DEL ECUADOR

Creo que es hora de dejar un poco de lado la política y las notas de malos acontecimientos, hoy me quiero ir de regreso a mi país Ecuador pero a la época en que Yo no nacía aún, por eso es que siempre estuvo mi infancia llena de cuentos y leyendas muy famosas en nuestro medio, estas que siguen de mi ciudad Guayaquil.

VICTOR EMILIO ESTRADA YCAZA
El caso del ex presidente del Ecuador, en 1911, es otro que llamó la atención por años. Cuentan los antepasados que fue un hombre con una gran fortuna, pero su caballerosidad y sabiduría generaba una serie de interrogantes en aquellos que no conocían de cerca su vida personal. Cuando construyó el mausoleo a base de cobre, que sigue impactante en el Cementerio General de Guayaquil, los habitantes supusieron que la razón de esta edificación se dio para que el demonio no perturbara su paz en la muerte. Después de fallecido, cuenta la leyenda que el diablo quiso robarse su alma por haber pactado con el ex mandatario, pero ante la astucia del líder de no concretar el acuerdo, provocó la ira del maligno quien le lanzó una maldición y lo dejó a la vigilancia de sus aliados para custodiar su tumba y truncar su paz. A partir de aquel momento, se dice que Víctor Emilio Estrada no logró morir del todo, pues su alma deambula todas las noches desde las 23:00, vestido con un sobrero de copa y su terno de gala, esperando en la puerta principal del cementerio para conversar con los transeúntes que toman bus, en dicha parada.

EL NIñO DE LA MANO NEGRA
El niño de la mano negra le pertenece a un infante que vivía en Puná, la isla situada en el golfo de Guayaquil. Su nombre fue Toribio de Castro Grijuela, quien nació sin su mano derecha. Aunque sus padres eran adinerados, no habían técnicas ni ciencia que le permita tener su miembro. El joven era reconocido por ayudar a gente de escasos recursos gracias a su acomodada vida que sus padres le otorgaban. Éstos eran devotos de la Virgen del Soto y luego de rezarle, les concede el milagro. Este se presentó a través de una anciana quien se acercó al joven para pedirle algo de comer. La anciana le obsequió un presente y al día siguiente el niño amaneció con su mano derecha, pero con la particularidad de que era de color negro. La historia que según la historia se efectuó en 1587, asegura que el muchacho se enfrentó a piratas y que los derrocó. Pero la razón por la que le atribuyen el poder del milagro, es cuando luego de fallecido, al exhumarlo, su mano se mantuvo intacta sin efectos de descomposición.

LA DAMA DEL VELO
La recordada mujer que deambulaba a la media noche por callejones del antiguo Guayaquil es la popular leyenda que aterrorizaba por los rasgos físicos que los supuestos testigos lograban describir de la dama del velo. Se dice que fue un hecho ocurrido en 1700, cuando un fantasma que vestía un elegante traje de la época, con sombrilla y cubría su rostro con un velo deambulaba los callejones de la ciudad. El relato señala que muchas personas murieron a causa de sus apariciones, ya que quienes se dejaban deslumbrar por su exquisita fragancia la seguían hasta un sitio apartado de la ciudad, donde ella se descubría el manto e impactaba con su lúgubre silueta cadavérica. No se precisa la forma en que morían las personas, si era por el susto que ocasionaba observar las supuestas bolas de fuego en sus ojos, o porque lograba hipnotizar a las víctimas hasta llevarlas a un abismo o colisionar con algún vehículo. .

Estas noticias han sido publicadas originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/guayaquil/10/leyendas-del-guayaquil-antiguo-que-aun-se-recuerdan-entre-sus-habitantes.